jueves, 30 de julio de 2009
La muerte del lienzo
domingo, 26 de julio de 2009
Un día en el consultorio de la Nápoles
K: Doctor Katz, buenas tardes, para ser menos coloquiales.
G: Está bien, ¿Usted pregunta o yo primero?
K: Bueno, te acostumbrarás a la dinámica de la terapia luego.
G: ¿Eso significa que yo pregunto primero? ¿te puedo tutear también?
K: Sería lindo...
1 sesión después
G: Fue desastroso, un experimento fallido sin duda.
K: Suele pasar cuando uno experimenta
G: Pero, ¿no son todas las relaciones un experimento?
K: Me parece que nos estamos enfoncando en una exclusividad de la terapia de pareja.
G: Basta de tecnicismos, che.
K: Quiero decir que es urgente que empieces de nuevo con todo
G: ¡No voy a dejarlo todo!
K: Sabes que no, recuerda que nos estamos enfocando en la terapia de pareja.
G: Ya entiendo.
5 sesiones después
HK: ¿Quieres que te consiga un poco de té?
G: Uy, perfecto, ¿sabes? adoro tu consultorio y tus post-impresionismos en la sala de espera.
HK: Me gustan mucho tus comentarios.
G: Tengo tanto que contarte en esta sesión.
HK: Soy todo oídos.
7 sesiones después
G: Pero por Dios, tenías toda la razón, un nuevo comienzo es lo que necesito.
H: Bueno, claro...
G: Entonces ¿Vamos por unos tragos, nuevo comienzo?
H: ¡Ja! 14 sesiones esperando esto
G: Vamos pues, Henry
Sal
pour maiqo dans son anniversaire
viernes, 24 de julio de 2009
lunes, 20 de julio de 2009
martes, 14 de julio de 2009
Te cuento cuentos y una reseña ¿por qué no?


lunes, 13 de julio de 2009
Unas historias después...
Pero, ¿y qué quería que hiciera?, ¡tenía solo siete años!
Después.
_Baja a comer. ¿No me oyes? ¡Baja a comer!_
_No tengo hambre abuela, gracias._
_Pero si llevas sin comer desde ayer ¿qué es lo que te molesta hijito?_
_No me gusta la bulla de toda la gente que anda por ahí en la cocina_
_Te equivocas, no hay nadie aquí más que yo.
_ ¡Opa!, pero claro que sí, es más, ¿quieres que te diga la historia que acabo de enterarme mientras oía el barullo ese de mi abuelo y sus amigos allí abajo?
_Pero, sabes que no me gustan esas historias, deben ser puros chismes hijito, ni me los cuentes ¿Qué quieres que haga?
Entonces.
_ ¿Por qué estás llorando abuela? Perdóname, ahora bajo.
_Ven aquí abuelita, ¿por qué estás llorando?
_No es nada mijito, perdóname, me acordé de tu abuelo, nada más.
Unas historias después, sal, que el tiempo no para.
viernes, 3 de julio de 2009
Yo
martes, 9 de junio de 2009
Entre oscuros destellos y luces urbanas.
http://flickr.com/photos/salypimienta
martes, 26 de mayo de 2009
Poema de guerra
mayo 2009
miércoles, 29 de abril de 2009
Cartas del Emir II
Una banda de beduinos me contó que te habían visto cerca de la mezquita del desierto. No pude resistirlo y partí en tu búsqueda. El camino fue un tanto tortuoso, eso es cierto. En cualquier espejismo la mente se puede quedar, ahí, eternamente perdida y el té que probé al salir del harem, me supo a melancolia, pero no me desesperaré, llegaré pronto a la mezquita, te encontraré criatura del sol y compraré una hierba mejor.
Rojo
Fue en tu casa. Lo recuerdo, lo voy a recordar. Acababa de llover, llegué a tu casa, en la tarde (poco a poco las visitas se recorrieron a horas más largas) estaba sentada en la sala junto a todas las fotografías familiares. Estabas tú y tu mochila. Subimos. El aire pegaba en tu cabello mientras te veía, te contemplé, contemplé un rostro nuevo, algo nuevo que registrar en mi memoria, un paisaje eterno, tu eterno rostro en un fondo de ladrillo y ventanas abiertas.
Caminamos , la única vez que caminaste a mi lado a mi ritmo, con calma, en una tarde de lluvia, una perfecta tarde de agua. Despues tomamos un camión, usabas una chamarra con gorro color rojo. Las gotas pegaban en el cristal mientras ibamos parados, uno junto al otro. Pagos completos. Charcos. Pequeñas miradas. Regresaste caminando a casa, yo tomé el autobús.